Definí la producción
Indicá qué vas a preparar, cuántas unidades, piezas o pedidos vas a producir.
Organizá ingredientes, packaging, mano de obra, gastos, comisiones y margen. Obtené un precio sugerido, conocé tu rentabilidad y tomá decisiones con mayor claridad.
Los valores precargados son ejemplos. Reemplazalos por los precios reales de tus proveedores.
Completá el recorrido paso a paso. Las secciones avanzadas se pueden activar únicamente cuando las necesites.
Indicá qué vas a preparar, cuántas unidades, piezas o pedidos vas a producir.
Actualizá precios, cantidades utilizadas, merma y opción minorista o mayorista.
Activá mano de obra, gastos generales, herramientas, delivery y comisiones.
Usá recargo, margen sobre precio final o analizá un precio de venta manual.
Visualizá costo, precio mínimo, ganancia, margen y punto de equilibrio.
Descargá el PDF, exportá el proyecto o enviá un resumen por WhatsApp.
Definí el producto y la cantidad final que querés preparar.
El costo se calcula proporcionalmente según el contenido comprado y la cantidad utilizada.
| Incluir | Material | Categoría | Compra | Contenido | Precio minorista | Precio mayorista | Usado | Merma % | Costo |
|---|
Tu tiempo también forma parte del costo. Podés desactivar esta sección si todavía estás practicando.
Aunque estés empezando, registrar las horas te muestra cuánto debería valer realmente tu trabajo.
Los gastos mensuales se reparten entre las ventas estimadas. Las herramientas se amortizan según su vida útil.
Ejemplo: cuchillo, arrocera, balanza, freidora o selladora.
Configurá costos que dependen del precio final, como comisiones, cuotas, descuentos o delivery.
Elegí cómo querés definir el precio de venta y compará los resultados.
Se calcula sobre el costo. Un costo de $10.000 con 50% de recargo da un precio de $15.000.
Se calcula sobre el precio final. Para lograr 50% de margen con un costo de $10.000, el precio debe ser $20.000.
Es el precio necesario para recuperar costos, comisiones y gastos sin generar pérdida.
Los resultados se actualizan automáticamente cuando modificás cualquier valor.
Presupuestar no es solamente sumar ingredientes. Es anticipar cuánto cuesta producir, cuánto necesitás cobrar y qué condiciones harán sostenible tu emprendimiento.
Sirve para tomar decisiones antes de comprar, producir o aceptar un pedido. Permite conocer el dinero necesario, evitar precios improvisados, comparar alternativas y comprobar si la venta dejará una ganancia razonable.
Actualizá los valores de proveedores antes de cotizar pedidos importantes.
Pesá los ingredientes para que el costo y la calidad no cambien en cada producción.
Los alimentos pueden aumentar o rendir menos de lo previsto.
Cuando envíes una cotización, aclarale al cliente hasta qué fecha mantiene validez.
Es el costo que puede asociarse directamente al producto: salmón, arroz, queso crema, algas, bandeja o palitos.
Es necesario para producir, aunque no se identifique completamente en una unidad: limpieza, energía, mantenimiento o desgaste.
Es la parte comprada que no termina en el producto vendido por descarte, recorte, evaporación, deterioro o error.
Es el valor del tiempo dedicado a preparar, producir, limpiar y empacar. No debe confundirse con la ganancia.
Es el valor necesario para recuperar todos los costos considerados. Vender por debajo genera pérdida.
Porcentaje que se agrega al costo. Un costo de $10.000 con 50% de recargo produce un precio de $15.000.
Porcentaje del precio final que queda como ganancia después de cubrir los costos.
Cantidad aproximada que necesitás vender para cubrir los gastos generales mensuales.
La calculadora orienta el análisis, pero el resultado será tan preciso como los datos que cargues.